viernes, 30 de marzo de 2018

Entendiendo el dolor de vivir con lupus


El dolor sin importar intensidad o duración siempre es un signo de alarma para llamar la atención sobre un problema y tomar una acción para corregirlo. El dolor ha sido definido por la Asociación Internacional para el Estudio del Dolor (IASP) como “una experiencia sensorial y emocional no placentera que se asocia con daño tisular real o potencial. El dolor nunca es normal aun con el diagnostico de una enfermedad reumática crónica.

La afectación de la calidad de vida y la carga que representa vivir con lupus son hechos significativos para  los pacientes y pueden ser derivados de la prevalencia de una serie de sintomas que  requieren con frecuencia un gran ajuste emocional afectando la libertad, la autonomía, la independencia, incluso expectativas y proyectos de vida.

El lupus eritematoso sistémico es una enfermedad inflamatoria crónica sistémica autoinmune que puede afectar simultáneamente diversos órganos de la economía, incluyendo manifestaciones en la piel, cardiovascular, renal, sistema nervioso, hematológico, renal y musculoesqueletico. El lupus es variable en severidad y presentación con periodos de actividad y remisión.

Hasta un 95% de los pacientes con lupus tienen compromiso musculoesqueletico


La afectación articular en los pacientes con lupus es significativa. Dependiendo de la serie estudiada la prevalencia puede variar entre 53-95%.  

En un estudio reciente, hasta un 91% de los pacientes pueden reportar fatiga y un 77.4% dolor o inflamación articular, estos dos sintomas fueron los responsables de la dificultades para realizar las actividades de la vida diaria en un 73% de los pacientes con lupus.

En ese mismo orden de ideas, acorde con una publicación del año 2017 de la revista Current  Rheumatology  Review,  se reportaron con cierta frecuencia una serie de compromisos musculoesqueléticos:

·         28% de los pacientes reportaron rigidez matutina de 30 minutos de duración

·         20% tenían artritis clínica

·         36% tenían sinovitis o tendinopatia detectada por ecografía articular

Estas cifras, relevan la importancia de buscar en cada consulta con el reumatologo de manera sistemática la presencia de afección articular. No solo a través del interrogatorio, el examen físico sino con el apoyo de técnicas de imágenes como ecografía y resonancia que ponen en evidencia afectación subclínica.

El compromiso musculoesqueletico puede ser reflejo de actividad de enfermedad de lupus

Se han establecido diferentes formas de compromiso musculoesqueletico en pacientes de lupus:

·         Artritis/artropatía

·         Tenosinovitis

·         Costocondritis

·         Miositis

·         Necrosis avascular del hueso

La artritis en contexto de lupus clásicamente se describe como artritis  no erosiva, no deformante, simétrica afectando manos, muñecas y rodillas con mayor frecuencia,  que puede acompañar a otras manifestaciones de lupus o presentarse de manera aislada.

En ocasiones, el compromiso de artritis puede ser tan severo y derivar en la llamada artropatía de Jacoud cuyo aspecto puede recordar las deformidades que ocurren en los pacientes con artritis reumatoide. Sin embargo, el factor reumatoide negativo, ausencia de erosiones y la reductibilidad de las deformidades permiten diferenciarlo de la artritis reumatoide.

En el año 1971, Peter Schur, acuño el término “rhupus” para describir a aquellos pacientes que satisfacen  a cabalidad los criterios de clasificación de lupus eritematoso sistémico y artritis reumatoide. La incidencia de rhupus en pacientes con lupus es baja, menor del 2%. Por lo general,  ocurre en un pacientes con diagnóstico previo de artritis reumatoide y con menor frecuencia ocurre el diagnostico simultaneo de ambas condiciones.

El uso de la ecografía musculoesquelética descubre la magnitud de afectación de los tendones en pacientes con lupus.

Acorde con una publicación del año 2018 de la revista Lupus, es posible demostrar la presencia de tenosinovitis hasta un 17% de los pacientes con lupus por medio de la ecografía. Adicionalmente,  se encontraron: subluxación de tendón, ruptura de tendón, tendinitis o peritendinitis. Aun más un 22% de los pacientes con lupus presentan entesis o afección de los sitios donde los tendones o ligamentos se insertan en los huesos. Ecográficamente, podemos encontrar engrosamiento, calcificaciones, entesofitos o bursitis y pueden ser responsable de dolor musculoesqueletico.

Hasta un 61% de los pacientes con lupus pueden tener fibromialgia.


La prevalencia de fibromialgia en pacientes con lupus es variable según distinta publicaciones. Acorde con la revista Clinical Reviews in Allergy & Immunolog del año  2003, la prevalencia de fibromialgia es de 22%. Sin embargo, hasta un 23% adicional presentaron sintomas y signos de fibromialgia sin llegar a cumplir a cabalidad los criterios de clasificación.  Es interesante, otros estudio han reportado la prevalencia de fibromialgia en paciente con fibromialgia de hasta un 61%.

La fibromialgia es un  enfermedad reumática caracterizada por dolor musculoesqueletico crónico generalizado, con sensación de rigidez o tensión en articulación y músculos, acompañada de fatiga, trastornos del sueño, trastornos emocionales y positividad en 11 de 18 puntos dolorosos.

La fibromialgia no se correlaciona con la actividad del lupus. Sin embargo, la coexistencia de fibromialgia y lupus representa un reto de diagnóstico. Sintomas como fatiga, dolor generalizado, fatiga o trastorno cognitivo propios de la fibromialgia podrían ser interpretados como recaídas del lupus y llevar  a modificaciones innecesarias de tratamiento.

En consecuencia, la fibromialgia no solo es común en pacientes con lupus, sino que representa una fuente importante de discapacidad y severidad de sintomas.

Según diversos estudios, la presencia de fibromialgia  no afecta  la severidad del lupus o viceversa. Sin embargo, la presencia de fibromialgia por si sola es suficiente para afectar de manera significativa la calidad de vida de los pacientes.

Lupus eritematoso sistémico y síndrome de fatiga crónica

El síndrome de fatiga crónica es una enfermedad muy limitante, definido por la presencia de fatiga severa de al menos 6 meses de duración que interfiere de manera significativa con las más elementales actividades de la vida diaria que no es aliviado por el reposo y es acompañada por lo menos de 4 de los siguientes síntomas:

·         Trastornos significativo de la memoria y de la concentración

·         Sueño nocturno poco reparador

·         Dolor de garganta

·         Dolores musculares inespecíficos

·         Dolores articulares inespecíficos

·         Afección de ganglios linfáticos

·         Dolores de cabeza recurrentes

Lupus eritematoso sistémico y otras enfermedades sistémica

Con frecuencia, los pacientes con lupus eritematoso sistémico pueden presentarse acompañado de enfermedades sistémica como diabetes, patologías tiroideas o metabólicas, las cuales pueden ser fuentes de afección musculoesqueletico.

A modo de ejemplo, se ha  Las manifestaciones musculoesquelética en la diabetes son variadas  e incluyen: calambres musculares, neuropatía periférica, síndrome de manos rígidas, artropatía neuropatica o artropatía de charcot, síndrome del túnel del carpo, capsulitis adhesiva del hombro, tenosinovitis flexora o dedo en gatillo,  hiperostosis idiopática difusa, contractura de dupuyutren. Si quieres saber más te invito a leer: Descubre 4 enfermedades comunes por las cuales debes acudir al reumatologo. 

El reumatologo en la consulta médica, deberá distinguir si el compromiso musculoesqueletico está en relación con la actividad del lupus, la coexistencia de otras enfermedades  reumáticas o la coexistencia de otras enfermedades sistémica.

El objetivo es establecer una estrategia integral, multidisciplinar con el objetivo de:

·         Alivio del dolor a través de estrategias farmacológicas

·         Control de la actividad de lupus con el uso de esteroide e inmunosupresores

·         Control de enfermedades sistémica

·         Mejorar la capacidad física

·         Acompañamiento experto para aprender estrategias de afrontamiento activo y positivo de los que significa vivir con lupus y sus consecuencias.

Que significa aprender vivir con dolor.


Vivir con dolor no significa resignarse a vivir con dolor, a renunciar y aceptar a tener dolor y limitación como parte de la rutina de la vida. Vivir con dolor, implica reconocer los  cambios en el estilos de vida, cambios de pensamientos y emociones necesarios para minimizar los efectos del dolor en la rutina diaria, vivir con dolor significa formar parte activa del equipo de salud para mejorar el pronóstico de  los pacientes con Lupus. Es consultar con el experto para cambiar la evolución natural de las enfermedades.

Reumatologos en la Red quiere invitarlos a continuar el proceso de formación y empoderamientos para tomar buenas decisiones.   

sábado, 24 de marzo de 2018

Reumatismo post chikungunya: Una pesadilla que aún no termina.





Para una gran cantidad de personas, la historia no terminó  con el dolor y la fiebre de los primeros días del chikungunya.  Para muchos, la pesadilla continua  meses y años después de este episodio agudo, producto de dolor y limitación que ha dejado del reumatismo post-chikungunya. Los reumatologos, juegan un rol muy importante, en la evaluación de los pacientes para un diagnóstico temprano y tratamiento oportuno de las secuelas musculoesqueléticas de este proceso viral.

4 millones de casos de chikungunya a nivel mundial


El virus del Chikungunya es un pequeño virus de ARN del grupo de alfavirus transmitido por distintas especies del mosquito Aedes, incluyendo Aedes aegypti y Aedes albopictus. El virus del chikungunya (CHIKV) fue aislado por primera vez en Tanzania, en el año 1953 y durante alrededor de 50 años estuvo confinado a algunos países del África. Pero en el año 2005 se convirtió en una epidemia global a gran escala, afectando países como Kenia, y otros países de región de la India continental con 244.000 casos en la región de La Reunión. 

En Latinoamérica, el primer caso autóctono ocurrió en la Isla Saint Martin en el año 2013. Desde entonces se ha expandido a más 45 países, con más 2,9 millones de casos y 296 muertes reportados para el año del 2016.  De acuerdo a CDC (del inglés, Center of Diseases Control) se han reportado para el año 2017 alrededor de 4 millones de casos nivel mundial.

De manera interesante, la epidemia en Latinoamérica fue declarada desde el año 2014, y desde entonces se han registrado alrededor de 2.000.000 de casos. Para ese momento,  se predijo que alrededor de 400.000 personas podrían progresar hacia la fase crónica.



Fiebre, rash cutáneo y dolor articular, claves para identificar la fase aguda de la fiebre por chikungunya

Después de la exposición hasta un 95% de los individuos infectados pueden desarrollar sintomas agudos dos a 6 días después de la picadura del mosquito.

Manifestaciones iniciales:

·         Fiebre

·         Poliartralgia

·         Rash

Estos tres primeros sintomas forman la triada clásico, las cuales junto, con el antecedente epidemiológico define el caso  sospechoso.  Esta fase es variable y suele ser corta de 2 a 10 dias.  Por lo general, la poliartralgia es simétrica y afecta tobillos, muñecas, falanges, codos, hombros y  rodillas.  

Además de la triada clásica,  es posible encontrar otros sintomas en la fase aguda:

·         Fatiga

·         Sintomas gastrointestinal que incluye nausea, diarrea, vomito u dolor abdominal.

·         Sintomas oculares como conjuntivitis, uveítis anterior, iridociclitis

·         Linfoadenopatias



La persistencia en el tiempo de los sintomas en contexto de fiebre por chikungunya es un signo de alarma


Luego de la revisión de diversas series de pacientes publicadas en base de datos PUBMED, existe un consenso, para definir la enfermedad crónica por chikungunya. La persistencia de sintomas durante tres meses o mas, es suficiente motivo para proceder un evalaucion detallada a cargo del reumatologo.



¿Quién está en riesgo de progresar a la fase crónica?

Se ha definido un serie de factores que aumentan  la posibilidad de



1.   Sintomas prominentes durante la fase aguda expresado en fiebre y escalofríos severos, malestar general y poliartralgia, mialgia y rash extenso.

2.   Infección persistente  o recaída de virus de chikungunya

3.   Edad mayor de 45 años de edad

4.   Altos títulos de anticuerpos anti CHIKV

5.   Enfermedad reumática previa como artritis seronegativa, artritis psoriatica o osteoartritis

45.6% de los pacientes continúan con sintomas musculoesqueléticos al año de evolución

La frecuencia de los sintomas varían de acuerdo al tiempo de observación y de la población estudiada con una frecuencia relativa variable desde 14.4% hasta 87.2%



Un estudio realizado en la isla de Saint Marteen, se reportan algunas datos interesante. Al año de fase aguda es posible encontrar en los pacientes:  

·         45.6% sintomas reumatológicos

·         43.9% rigidez matutina

·         38.6% edema articular

·         19.9% rubor local



En ese mismo orden de ideas, otro estudio reporto a los 20 meses de seguimiento, un prevalencia de 47.57 % de reumatismo crónico posterior a la fase aguda.  Reportes en población colombiana estiman que hasta un 50% de los persistirán con secuelas reumáticas con significativo impacto en la calidad de vida de los pacientes.

Hasta un 40% de los pacientes con Chikungunya pueden tener fatiga crónica

No solo se trata de dolor articular, aAcorde con una publicación de la revista Epidemiology and Infection 2017, se ha reportado la presencia de fatiga crónica posterior al episodio agudo de virus de chikungunya. Este  el cual puede ser atribuible a síndrome de fatiga post infecciosa y podría estar presente hasta en un 40% de los pacientes con reumatismo crónico postchikungunya. Aún más se ha reportado que hasta un 26% de los pacientes cumplen los criterios de una enfermedad crónica y muy discapacitante como síndrome de fatiga crónica   

Rol del Reumatologo en el diagnóstico de reumatismo post-chikungunya


El dolor articular agudo o crónico, nunca es normal. El dolor siempre es un signo de alarma para ser intencional en la búsqueda de soluciones, en vez de esperar que desaparecer espontáneamente. En el caso del reumatismo postchikungunya, el reumatologo  juega un rol relevante.


El reumatologo debe establecer tres escenarios distintos:



·         Diagnosticar una enfermedad reumática crónica previa a la fiebre por chikungunya que había pasado desapercibida y que sea el real motivo por el cual persistan los sintomas musculo-esqueléticos. En este caso, se ha encontrado con frecuencia osteoartritis, artritis psoriatica o artritis seronegativa.



·         Que el origen de los sintomas sea el propio reumatismo por chikungunya. Se han encontrado reportes de persistencia de sintomas musculoesqueléticos hasta 6 o 7 años después. Sin embargo, según los consensos internacionales de expertos, debe considerar la posibilidad de incorporar fármacos modificadores de la enfermedad como metotrexate, hidroxicloroquina, leflunomide o sulfasalazina entre otros, a los tres meses de evolución con el objetivo de alivio de dolor y recuperar bienestar.



·         El desarrollo de una enfermedad reumática reumática nueva como artritis reumatoide, espondiloartritis, fibromialgia, síndrome de fatiga crónica entre otras.




En vista de los anteriormente analizado, la fiebre por chikungunya ya no puede ser considera una rara o exótica enfermedad de carácter benigno y autolimitado. Debe ser considerado un  gran problema de salud pública con una gran carga económica y personal. Es un momento de dejar de minimizar las consecuencias de reumatismo por chikungunya y ser proactivo en la búsqueda de respuestas con el especialista correcto, el reumatologo.


domingo, 11 de marzo de 2018

Descubre 4 enfermedades comunes por las cuales debes acudir al reumatologo.


Reumatologos en la red te invita a descubrir en su sección Reumanews, la relación entre diabetes, hipotiroidismo, dislipidemia y síntomas musculoesqueléticos que pueden ocurrir en 4 condiciones médicas frecuentes: diabetes, hipotiroidismo, dislipidemia e hiperuricemia. La consulta con el reumatologo es una excelente oportunidad para obtener alivio del dolor, mejoría de la capacidad funcional y para un diagnóstico temprano de condiciones sistémica severas.  

46,5% de los pacientes con diabetes pueden sufrir síntomas reumáticos.


La incidencia y la expectativa de vida de los pacientes con diabetes se han incrementado, y en consecuencia, ha aumentado la frecuencia de aparición de alteraciones musculoesqueléticas.  

Aun no se conoce la causa exacta por las cuales cual aparecen esta manifestaciones musculoesquelética en contexto de diabetes. Se ha propuesta la intervención de alteraciones vasculares, neurológicas o del tejido conectivo o la combinación de todas ellas.

El 46.5% de los pacientes con Diabetes mellitus tipo 1 o 2 experimentan algún tipo de discomfort musculoesqueletico. Esta prevalencia aumenta con la edad.   

Desde calambres musculares hasta síndrome del túnel del carpo pueden ocurrir en asociación con la diabetes.


Las manifestaciones musculoesquelética en la diabetes son variadas  e incluyen: calambres musculares, neuropatía periférica, síndrome de manos rígidas, artropatía neuropatica o artropatía de charcot, síndrome del túnel del carpo, capsulitis adhesiva del hombro, tenosinovitis flexora o dedo en gatillo,  hiperostosis idiopática difusa, contractura de dupuyutren.

Los calambres musculares son relativamente frecuentes en pacientes con diabetes mellitus. Son el resultado de diversos factores incluyendo:

·         Trastorno hidroelectrolíticos

·         Hipoglicemia

·         Enfermedad vascular periférica con insuficiencia arterial

·         Neuropatía periférica

El síndrome de túnel del carpo puede observarse hasta en un tercio de los pacientes con diabetes y la frecuencia aumenta con la edad y la duración de la enfermedad.  

Estar alerta e identificar las manifestaciones reumáticas características de los pacientes con diabetes mellitus facilita un diagnóstico temprano y un inicio oportuno de terapia hipoglucemiante para retrasar la aparición de complicaciones diabéticas.   

Tenosinovitis e Hipotiroidismo, una asociación que no se puede olvidar.

Los síntomas reumáticos pueden ser el primer síntoma de hipotiroidismo. Se ha descrito la presencia de  artritis y artralgias no inflamatoria y rigidez articular.

En ese mismo orden de ideas, se ha demostrado que la tendinitis puede ser la presentación inicial de hipotiroidismo. Las hormonas tiroideas afectan la biología del tendón, afectando el metabolismo del colágeno y del matriz tanto a nivel estructural y bioquímica, inflamación de la membrana sinovial que rodea los tendones del túnel carpo. Y es posible obtener alivio sintomático, una vez que se controla de manera apropiada la deficiencia de hormona tiroidea.  

Hasta un 40% de los pacientes con hipotiroidismo pueden tener fibromialgia

La fibromialgia es un síndrome caracterizado por dolor musculoesqueletico generalizado, acompañada de otros síntomas. La prevalencia de la fibromialgia en la población general es de 2 a 7%. Sin  embargo puede aumentar de 30 a 40% de los pacientes con tiroiditis de Hashimoto.

Aun sin el diagnostico de fibromialgia asociado, los pacientes con tiroiditis Hashimoto pueden presentar dolores musculoesqueletico generalizados. La probabilidad de que aparezca está asociado a títulos  elevados de anticuerpos anti-microsomales sin importar los niveles de hormona tiroidea.  

Colesterol alto y dolor articular


El colesterol elevado en sangre representa un gran problema de salud, afectando hasta un 13% de la población adulta con su consecuente efecto negativo sobre la salud cardiovascular.

Las manifestaciones reumatológicas de dislipidemia rara vez son motivo de consulta al reumatologo. Sin embargo, la consulta con el reumatologo es una excelente oportunidad para identificar de manera oportuna su ocurrencia e iniciar de manera apropiada el tratamiento para mejorar las manifestaciones reumáticas en contexto de dislipidemia.

Ruptura del tendón Aquiles en pacientes con colesterol alto


Se ha demostrado la asociación entre hipercolesterolemia familiar y xantomas (depósito de colesterol en piel y partes blandas)  a nivel del tendón de Aquiles aumentando los riesgos de su posterior ruptura.

Al comparar el perfil lipídico de un grupo de paciente con ruptura de tendón de Aquiles  con sujetos normales, se encontraron mayor nivel de colesterol, LDL, VLDL, triglicéridos y niveles bajos de HDL.



Ruptura de Manguito rotador: ¿Cómo está el colesterol?


En pacientes con ruptura del manguito rotador se ha demostrado con mayor frecuencia niveles elevados de colesterol total, triglicéridos, LDL con niveles bajos de HDL.

Los mecanismos por medio de los cuales el colesterol alto podría estar relacionado con el riesgo aumentado de ruptura del manguito rotador son variados. Con el proceso normal de envejecimiento va ocurriendo progresivamente el depósito difuso de grasa a nivel de músculos y tendones, formación de xantomas, disminución de la vascularidad  con retraso en el proceso de regeneración. La combinación de factores afecta las propiedades mecánicas y bioquímicas del tendón.

En la hipercolesterolemia familiar se han descrito los siguientes hallazgos:

·         Tendinitis recurrente del Aquiles

·         Mono u oligoartritis aguda

·         Poliartritis con presentación semejante a la fiebre reumática

El diagnostico se realiza en contexto de un pacientes con xantomas a nivel del tendón y/o piel, hipercolesterolemia y después de excluir otras condiciones reumáticas.

Tener el ácido úrico alto es suficiente para tener dolor


La hiperuricemia o elevación del ácido úrico en sangre por si sola es un signo de alarma importante:

·         Precede la aparición de hipertensión

·         Está asociado con diabetes y síndrome metabólico

·         Está asociado con la aparición de gota.  



Se ha sugerido que la elevación de ácido úrico podría estar en relación con síntomas musculoesquelético inespecíficos. Aun mas, la intensidad y frecuencia podría variara según el valor del ácido úrico en sangre.



Por medio de la ecografía articular se ha evidenciado, que hasta un 59,4% de los pacientes con ácido úrico elevado presentan depósitos de cristales en las articulaciones en forma de agregados, 18,9% tofos, y 19,8% imagen de doble contornos. Estos hallazgos ecográficos son similares en pacientes con o sin gota.

Mensaje final



El hecho que el dolor musculoesqueletico sea frecuente no  necesariamente significa que se normal. El dolor crónico afecta física, emocionalmente y socialmente  y solo por ese motivo  debe ser abordado de manera contundente.



El dolor crónico musculoesqueletico puede ser un signo de alarma y es la oportunidad de descubrir enfermedades sistémicas que pueden afectar la calidad de vida y sobrevida de la persona que lo sufre.



La invitación es acudir al especialista correcto, el reumatologo para una evaluación clínica apropiada que permita identificar la presencia de enfermedades sistémica responsables, diferenciarlas de enfermedades reumáticas inflamatorias autoinmunes o descubrir la coexistencia de ambas.

Si tienes dudas pregunta al especialista correcto #PreguntaAlReumatologo

Dra. Yvonne Rengel

Medico Internista-reumatologo
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